A veces la vida es tan pero tan rara.
Hoy desperté a las 5 am, como si fuera a trabajar, me levanté de la cama con la alarma, me bañé, me vestí, me peiné, alimenté a los perros y salí en punto de las 6:45.
Y me di cuenta en el auto que no debía trabajar hoy y no estabas para detenerme en mi locura. Los lunes siempre llegaba 20 minutos tarde, porque siempre se te ocurría iniciar la semana con algo nuevo.
El último lunes te pasaste, iniciaste con un infarto al miocardio.
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