sábado, 20 de septiembre de 2025

conversar

Caminando siempre cercanos, hasta acompasar nuestra respiración. 
Hacer el mismo movimiento, sentir el mismo sentimiento y dejar todo pasar. 
Pedir la misma comida y buscar el sabor perfecto. Comprar un refresco para acompañar el momento. 
Decir que estábamos cuidandonos, mientras comíamos unos tacos y el postre, oh el postre, siempre fue el mas dulce de los recuerdos. 
Mirarnos con complicidad mientras pensábamos lo mismo, desde lo que decían hasta la mirada de un niño. 
Siento que fue mi imaginación, que todo fue mentira, pues aunque disfrutaba tu compañía, tu solo querias lo que yo tenía. 
Atención, seguridad, oído y respaldo, solo buscaste eso a mi lado. 
Entonces de que sirve llamarte amigo, si para ti nada de lo que hice tiene sentido. 
De ti me he despedido, pero no me dejas irme, es tu narcisismo en el que si tú no lonahves no vale o solo es que no aceptas tu falta de compromiso. 
Cada día descubro más mentiras en tu actuar, cada día me lastima más el corazón, porque ver todas tus máscaras ha sido lo más doloroso de mis años. 
Confíe en ti, te di todo, dinero, tiempo, atención y oído y de ti, que recibo? Crueldad y sacrificio. 
Adiós amigo, gracias por todo 

viernes, 19 de septiembre de 2025

crueldad

Imaginar la crueldad de tu sonrisa al ver mi dolor ha sido la peor escena que mi mente ha reproducido, quien iba a pensar esa noche de diciembre en los tacos que me harías tanto daño. Confirmo una vez más que los amigos también rompen corazones y se siente más feo.  

Me preparé durante muchos dias con muchas noches para mañana, cuando vi a mi persona muerta creí que ahí se iría todo mi dolor, pero saber que no podía llamar para pedir un abrazo, fue el golpe más duro de este vinculo. 

Y es que verdaderamente nadie te prepara para estas situaciones, pero yo ya debí haber aprendido que querer mucho a alguien no es lo correcto.

Porque en un vínculo donde hay mentiras no hay nada que construir, porque un vínculo donde no hay respeto debe ser terminado, porque un vínculo donde hay crueldad, dónde se aprovechan de los beneficios que pueda obtener, dónde todo es una máscara, no vale la pena permanecer. 

Despedirme de ti en este regreso a la realidad a sido fácil, al ir descubriendo cada capa de tu máscara, me he ido desapegando desde enero que comenzaste a esconderme, a rechazarme, a hacerme a un lado (debo admitir que siempre que te convenía regresabas) pero un amigo así, para qué sirve? 

Le digo adiós a tu crueldad, a tu egoísmo, a tu protagonismo, a tus bromas, mensajes y llamadas. 

lunes, 8 de septiembre de 2025

tres semanas

Me dí tres semanas para entender las cosas, pero bastaron dos, hoy, después de escuchar tantas cosas, me dí cuenta que no quiero permanecer más en ese lugar. 
Entonces, desde mi "tabique", como dicen mis cercanos, he tomado la decisión unilateral de hacer un cambio que modificará todo el ambiente laboral y personal. 
Partiendo de la necesidad de paz mental, de corazón tranquilo y cuerpo en armonía, me he decidido a dejar de seguirte, dejar de esperarte, dejar de pensarte, dejar de incluirte y dejar de preocuparme y ocuparme de ti. 
Dijiste que cerraste todas las puertas para solo abrir una y no lo había entendido, sólo se que deseo tu bienestar partiendo del amor. 
Hoy yo cierro tu puerta, con la misma crueldad con la que tú cerraste la mía. No me despido de ti, porque no le veo el caso, no veo ninguna necesidad de expresarte mis emociones cuando mil y un veces me demuestras lo poco que te importa, hasta las llamadas solo son lo que tú quieres decir y jamás me escuchas. 
Desde mi entender hacia la ternura, la ternura radical, la otredad, la empatía y el respeto, 
Agradezco a la vida que se empeña, como tú mismo lo dijiste, en mostrarme que sí y que no y se hoy que tú eres un no. Estoy muy feliz de verte decidir desde el amor, la deconstrucción y la confianza, pero en esa ecuación yo no soy un factor. 
Me despido de ti y sin dolor, aunque te quiero más que antes, gracias por tantas cosas, especialmente por permitirme aprender de mi contigo. 
Adiós. 

conversar

Caminando siempre cercanos, hasta acompasar nuestra respiración.  Hacer el mismo movimiento, sentir el mismo sentimiento y dejar todo pasar....